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lunes, 30 de enero de 2012

La noche de bodas

Hay quien dice que la Noche de Bodas es un mito. Más que nada porque si la pareja es joven suele apurar de fiesta hasta el último momento con los invitados, y dejarse la intimidad para la luna de miel.
Y con la tendencia de hacer las bodas de tarde, que acabas la fiesta a las tantas... imposible. Pero nuestra boda es de mañana, y a mí me hacía ilusión dormir esa noche fuera de casa, además así hacemos sitio en casa para la familia que venga de sitios cercanos y no tengan que coger el coche, que eso es importante.
Lo que es casi seguro es que pasaremos nuestra primera noche de casados en el Hotel Santa Cruz, que está justo en frente de la finca donde celebramos el banquete y el baile. Es un hotel sencillo, pero estar tan próximo es una ventaja. Y es de los pocos de la zona que sin subirse a la parra en el precio, nos daba posibilidad de una habitación superior con jacuzzi, que siempre le da un puntito. Bueno, la reserva de momento ya está hecha, y si no, siempre hay tiempo para cambiar.
Como dice Mr. Argu: "Si todavía queda muchísimo tiempo!"

Estrenando hasta el más mínimo detalle

Una antigua compañera de trabajo me ha pedido que hable sobre la ropa interior del día B. No me extraña esta petición viniendo de ella, aunque con ella podría esperar que me hubiera hecho cualquier pregunta de temática "picante". Recuerdo aquellos inventarios en la tienda hablando sobre sexo. Qué nostalgia.
Al probarme el vestido, la dueña de la tienda me dijo, con muy buen criterio, que tenía que comprarme un conjunto especial para el día de la boda, e ir con el sujetador a las pruebas, de manera que así viese cómo me iba a quedar realmente, ya que todas sabemos que un bonito vestido puede arruinarse si no llevas la ropa interior adecuada. La idea era realzar, pero sin poner demasiado relleno.
Fui a esos grandes almacenes en los que todos estáis pensando, porque lo mejor era alejarse de Women Secret y Oysho para algo así. Quedé con una amiga, y allá que nos recorrimos toda la sección buscando sujetadores color blanco, champán, crema, y todos esos sinónimos de los que los hombres nunca tendrán ni idea. A la dependienta no quise decirle de primeras que era para novia, porque ya sabía que me daría lo más caro, porque como todo el mundo piensa, un día es un día. Pero rápidamente lo supo, y le hicieron los ojos
Dicho esto os comentaré que nunca una mujer me había mirado tanto las tetas. Llegó a ser incluso incómodo, no me miraba a la cara, sus ojos no subían más allá de mi cuello, porque claro, ella era una profesional de lo suyo. Y tras probarme sujetadores de todas las marcas, encontré dos claros candidatos, uno de una marca normal y corriente, con un precio razonable, pero que yo nunca hubiera pagado por un sujetador, y uno de La Perla. Ninguno de los dos era especialmente bonito, pero quedaban bien y hacían el efecto deseado. Pero podéis imaginar que comprar el de La Perla era como si cogieran mi tarjeta del triangulito verde y la prendieran fuego. Pero me compré los dos. Como el que descartase lo podía devolver, mi plan era probarme con el vestido el sujetador "barato" primero, y si ese me iba bien, ni siquiera probarme el otro. Aunque mi madre se emperró en que me tenía que probar los dos, para saber cuál me quedaba mejor.
Sólo diré que ganó el "barato", porque con el vestido puesto no había diferencia visible, y mi bolsillito lo agradeció profundamente.

jueves, 26 de enero de 2012

A quién elegir para las lecturas‏

En una ceremonia civil tienes más libertad a la hora de preparar un guión. Hay varias plantillas en internet que te puedes descargar, añadiendo o quitando según tu gusto. Nosotros ya tenemos más o menos perfilado el nuestro. Lo que no está listo es aquello que dejas en manos de otros. Yo ya le he pedido a mi mejor amiga que sea ella la que diga algo por mi parte ese día. Qué dirá? No lo sé, pero seguro que desde el momento en que abra la boca yo estaré emocionadísima. Si de hecho me llamó en Nochevieja y casi terminamos llorando las dos al teléfono. Desde siempre tenía claro que ella era la que tenía que decir algo, es de las personas que mejor me conoce y más me quiere,precisamente a pesar de lo mucho que me conoce. En cuanto a Mr. Argu, le dije que él tenía que elegir a alguien, que pudiera decir algo bonito ese día, y rápidamente pensó en su padre. Me pareció una estupenda idea, porque siempre he tenido la sensación de que él está encantado con nuestra relación y siempre me trata con muchísimo cariño. En otras bodas a las que he asistido, el momento de las lecturas, especialmente en las bodas civiles, que suelen ser textos más personales, es una parte que me emociona mucho. Mi eyeliner sufrió las consecuencias en la última boda. Así que las únicas indicaciones que le daré a la maquilladora ese día sera: quiero ir natural y que TODO sea waterproof, si no estoy perdida

Agenda de tareas, a 6 meses

Como ya os dije cuando comencé a escribir el blog, faltan ahora algo menos de 6 meses para la fecha de la boda. Cuando Mr. Argume lo pidió, en seguida empecé a comprar revistas de bodas: Todoboda, Novias de España, Novias de Asturias, SposaBella... Perdí un poco el control, la verdad sea dicha. El caso es que casi todas las revistas tienen un listado de tareas según se va acercando la fecha, y que consideran que ya debes tener finiquitadas. Recorté esas secciones y las pegué en mi agenda, según fechas, de manera que pueda ir pasando lista y saber si se me ha olvidado algo, aunque ya os adelanto que algunas de las cosas me parecen, o muy pronto para haberlas hecho, o simplemente no pienso hacerlas. - Últimos días para seleccionar el vestido de novia, siempre acorde con con tu gusto y personalidad. Esto está hecho. Creo que va muuuuy acorde a mi personalidad. Es de novia, pero es original, y diferente. - Escoger los zapatos, el velo y accesorios para el vestido de novia. Los zapatos están. Los tengo ya en mi poder, y sólo tengo que animarme a ponérmelos de vez en cuando en casa, porque tienen un tacón importante, y hay que practicar. En cuanto a velo, no pienso llevar, y accesorios como pendientes y tal, lo miraré cuando sepa qué peinado me voy a hacer. - Solicitar los certificados necesarios e información sobre los cursillos prematrimoniales. Como nos casamos por lo civil, este paso nos lo saltamos. - Encargar las invitaciones. Como las invitaciones las hacemos nosotros, lo que tenemos que hacer es recopilar el material. Y lo tenemos casi todo. Podríamos decir que tenemos las invitaciones a un 75%. - Decidir quiénes serán los testigos y los pajes. Como pajes podríamos considerar a nuestros sobrinos, porque tenemos 2 niñas y 2 niños, requeteguapos todos, pero al ser una boda civil, y en el Ayuntamiento, creo que la figura de los pajes se diluye un poco, aunque si es posible que les encarguemos algo a los peques. En cuanto a testigos, no lo tenemos claro, porque ni sabemos cuántos son ni nada. Lo veremos más adelante. - Seleccionar el servicio de catering. El lugar del banquete lo tenemos reservado desde el verano pasado, y son ellos mismos los que cocinan, así que no hay catering. - Escoger maquillardor y peluquero. La próxima vez que vaya a Asturias, que espero sea en Marzo o abril, me daré una vueltecilla y miraré opciones, aunque ya le eché el ojo a una pelu. - Elegir los posibles destinos para el viaje de novios. De sobra sabéis que eso ya lo tenemos más que decidido. Y no hay posibilidad de cambio, que los billetes ya están emitidos!!! - Aunque falte bastante tiempo, si se desea, es el momento idóneo para dirigirse a una clínica especializada donde someterse a sesiones de fotodepilación en las zonas oportunas. Mmmmm, esto lo tendré que estudiar más detenidamente. - Con suficiente antelación, se pueden eliminar o disimular con láser antiestéticas marcas de acné y cicatrices. Tenía pensado aprovecharme de algunas de las miles de ofertas que me llegan de Groupon, Groupalia, Lets Bonus, etc. - Elaborar una primera lista aproximada de los invitados. Hecho. Nos salen entre 150 y 170, aunque creemos que al final no pasaran de los 130. - Contratar el profesional de fotografía y vídeo. El fotógrafo está. El video, espero que nuestra amiga Bea, Sra. de Cartones se lleve su estupenda cámara nueva, para inmortalizar los momentos más importantes. - Lista de boda. Hecha. Bueno, parece que no voy mal en cuanto a plazos. Cuando falten 4 meses vuelvo a hacer repaso. Besooooooos a todos!

lunes, 23 de enero de 2012

Hotel en Nueva York

Hoy os voy a presentar el hotel donde estaremos alojados parte de nuestra Luna de Miel, en concreto el de Nueva York.
Se trata del Dylan Hotel, un 4* adquirido por la cadena hotelera Eurostars, que es española, y con una inmejorable situación, en la 41st con la 52 East, vamos, al ladito, al ladito de Grand Central Station. Que para aquellos que todavía no conocéis NYC, pues es en todo el meollo.
Allí pasaremos 5 noches, en régimen de sólo alojamiento, porque allí los desayunos son caros, y por el precio que pagas puedes darte un atracón en cualquiera de los establecimientos de la zona. Vamos, que ya veo yo a Mr. Argu pidiendo hamburguesa para desayunar...
Nuestra reserva es en una Habitación Ejecutiva, una sencilla, para entendernos. A ver si con la historia de ser agente de viajes y encima de luna de miel, o Honeymooners, como nos llamarán por allí, tenemos la suerte de que nos hagan un upgrade a una habitación superior, para estar más cómodos cuando volvamos de patearnos las calles.
Una de las cosas que pedía cuando buscaba hotel era la localización, pero otra cosa que me parecía casi imprescindible era que tuviera Wifi gratuito. En nuestro último viaje a París nos sirvió de mucho para planificar las rutas que íbamos a hacer, mirar horarios de los museos, buscar puntos de interés...
También dispone de un gimnasio, que pensaréis, si, maja, si no vas al gimnasio en Madrid vas a ir en NYC, y por supuesto tenéis razón. Lo pensaba más que nada por Mr. Argu, que es muy madrugador, y lo mismo se pasa a hacer algo de ejercicio mientras yo estoy en brazos de Morfeo.
En fin, que seguro que me encanta este hotel, porque de las dos veces que he estado en NYC, la primera estuve en un hotelillo cutre de los que dan algo de miedo, muy barato, eso sí, y la segunda estuve alojada en Queens, frente al aeropuerto de La Guardia, así que una horita de bus y Metro no me la quitaba nadie hasta llegar a Manhattan.
Otro día os cuento sobre el hotel de Punta Cana.
Los que conozcáis NYC, recomendadnos los sitios más románticos de la ciudad!

Hotel en Punta Cana

En mi búsqueda por un buen hotel en Punta Cana, sin que nos costara un riñón, estuvimos tentados de reservar en el Hard Rock Hotel & Casino de Punta Cana. Yo intento no dejarme llevar demasiado por las críticas de Trip Advisor, porque tengo la teoría de que la gente que más se preocupa por gastar su tiempo en dejar su crítica son aquellos que van a dar una mala opinión. Todas las críticas que leí eran buenas, así que me sorprendió. Pero finalmente echamos cuentas y era más caro de lo que nos podíamos permitir.
Hablé con la comercial de NH Hoteles y me habló del hotel Secrets Royal Beach, que está en Playa Bávaro. Nuevamente leí las críticas y eran en un 98% buenísimas, hablan de buen personal, buena atención, buenas calidades en general. Así que no nos lo pensamos y reservamos.
Es un hotel muy, muy nuevo, con playa en el mismísimo hotel, sin tener que cogerse un minibus o caminar un ratito como nos pasó en Riviera Maya. Tiene mucha animación y actividades deportivas en la playa (que vienen muy bien para que yo tome el sol y Mr. Argu no se desquicie sin hacer nada). Y todas las habitaciones tienen una bañera de hidromasaje en la terracita!
Pero como una imagen vale más que mil palabras, mejor os muestro algunas fotillos para que veáis la buenísima pinta que tiene. No puedo esperar!
Aquellos que hayáis estado en Punta Cana, algún consejo? Aparte de disfrutar como locos!!! Sobre todo me interesan cuestiones como repelentes de mosquitos que funcionen allí y cosas que nos hagan la vida más fácil, que vamos de Luna de Miel! No pueden ser unas vacaciones cualquiera!

sábado, 21 de enero de 2012

Casarse sin haber convivido... Qué locura!

Afortunadamente, cada vez son menos las parejas que se casan sin haber convivido. En mi opinión, en la vida de una pareja hay dos momentos en los que realmente te pones a prueba, y ninguno de esos momentos es la boda. Hablo por supuesto de cuando se empieza a convivir y de cuando tienes el primer hijo. Comienzas a convivir y tienes que adaptarte al orden y al desorden del otro, a las tareas comunes, a lo que a cada uno le gusta ver en la tele... Hay innumerables circunstancias que pueden hacer saltar la chispa de una discusión, y cada uno tiene que tener el autocontrol suficiente para no imponerse y establecer cierta negociación. Mi favorita es: tu haces el baño y yo plancho... Reconozco que es una pequeña trampa, porque la mitad de las veces vamos con la ropa arrugada y Mr. Argu no me dice ni mu. Un santo, desde luego. MI Santo!

Yo y mi suerte en los sorteos

Soy una suertuda, las cosas como son. Y mi gente lo sabe, así que ya ni se sorprenden cuando les cuento que me ha tocado algo. Algunas veces son tonterías, como los sorteos que hacíamos de merchandising de hoteles en mi antigua oficina, y otras veces, pues son cosas como unos billetes a la ciudad de Polonia que escogiera (me fui a Cracovia), o unas entradas de cine, o lo mejor, lo mejor de todo lo que me ha tocado hasta ahora: una alianza para el día de la boda!!!
A veces pierdo hasta la cuenta de todos los sorteos en los que participo. De hecho, cuando me llamaron para decirme que había ganado, di las gracias antes de saber exactamente cuál había sido mi premio. En fin, que una preciosa alianza de oro blanco y diamantes baguete me está esperando, lo que pasa es que todavía no hemos podido cuadrar la fecha para ir a recogerlo, porque me la quiere entregar la dueña de la joyería, y me ofrece unos horarios incompatibles con mi trabajo. Pero la alianza es para mí!!! Ya no hay duda!!! Si algo he aprendido es que para que te toque algún sorteo, hay que participar! Y como me dijo una amiga... es que vaya potra que tengo! Aunque la mayor de las suertes la tuve cuando encontré a Mr. Argu, las cosas como son. Ahora sólo hay que encontrar una alianza para él.

El concepto DIY

Cuando empecé a bucear en los blogs de bodas, encontré un concepto que hasta el momento no conocía: DIY, Do it Yourself, es decir, Hazlo tú mismo. Y en esas páginas había bodas a las que calificaban como:
esa es una boda muy DIY
Veía fotos de bodas increíblemente cuidadas, hasta el más mínimo detalle, y en ellas se notaba que los novios, más bien las novias, para qué nos vamos a engañar... imprimían su sello en todo aquello que hacían.
Me gustó, porque además de abaratar en muchas cosas, los invitados percibirán más aun la ilusión con la que se ha preparado ese día, y lo mucho que se ha pensado en ellos.
Particularmente, nuestra boda tendrá algunos detalles DIY, como la decoración en la zona del cóctel, las invitaciones-regalo, la página web, regalitos a los peques, y algunas otras cositas que no desvelaré.
Sólo espero que me dé tiempo a preparar todo lo que está en mi cabeza y quede tan bien como está en mi imaginación. De momento, lo primero son las invitaciones, y van viento en popa.

Y nos hicimos pareja de hecho

El año pasado nos hicimos pareja de hecho. Lo hicimos porque así la casa, que íbamos a pagar entre los dos, podía estar a nombre de ambos.
Fue un día divertido, pero no lo vivimos como una boda. Aunque por muchos motivos, mucha gente nos hizo que sí lo viviéramos como una pequeña celebración.
Los compañeros de trabajo de Mr. Argu le cogieron las llaves del coche a escondidas, lo llenaron de globos y pusieron un cartel superchulo que decía "Just Linked".
Hay que llevar dos testigos, y por circunstancias de la vida, pudieron ser mi mejor amiga y su mejor amigo. Ella se dedicó a hacer fotos todo el tiempo, dejando testimonio de aquel día.
Yo no llevaba una ropa especial, sólo un vestido de Desigual, y tampoco llevábamos anillos (aunque Mr. Argu me regaló uno en casa, antes de salir, aunque como me pasa con todos, me quedaba grande, así que no me lo puse.
Nos tomamos unas cañas antes, y después. Y luego nos fuimos a comer con más amigos al Tony Roma's, y les invitamos a comer, nuestro particular convite. Fue un día divertido. Estuvimos después en casa, tomando copitas y echando unas risas.
Y esto fue tan sólo un preludio de lo que nos esperaba. Y fue divertido. Recuerdo ese día con mucho cariño.

Mil gracias a todos!

Acabo de ver las estadísticas del blog. Y estoy sorprendidísima porque son algo más de 50 personitas las que habéis estado leyendo mis divagaciones.
Gracias, de verdad.
Y para agradecéroslo, bueno, quién sabe, a lo mejor hay algo de lo que queréis que hable, tenéis alguna curiosidad sobre alguno de los preparativos. Que yo no pensaba que pudieran interesar tanto, empecé a escribir un poco a modo de diario personal de estos meses que quedan, pero veo que hay cierto interés. En fin, que acepto sugerencias, y de hecho, os lo agradezco, porque no todos los días estoy igual de inspirada.
Seguiré informando!

Bodas de película

Si os fijáis, hay pocas películas españolas en las que aparezcan bodas. De hecho, me vienen a la cabeza sólo 2. Una es Días de Fútbol, si la habéis visto recordaréis que dejaban la boda a la mitad para ir al último partido de una liguilla de barrio. Afortunadamente, yo me caso en verano, cuando ya han acabado las ligas, y además en Asturias, así que no veo yo que Mr. Argu se me vaya a escapar para darle patadas al balón. Veo más probable que acabe haciendo el gamba en el río, que está muy cerquita.
La otra peli que recuerdo es la segunda parte de El Lute. Sí, como leéis. Recuerdo que hacían una boda tradicional gitana. En fin, espero que mi boda no se parezca a esto, más que nada por lo horterilla. En cuanto a la juerga que se pegan... no me parece mal.
Sin embargo, los americanos son especialistas en sacar bodas en las pelis. Gracias a ellos conocemos conceptos como damas de honor (todos tenemos la imagen de al menos 3 señoritas, vestidas iguales, con su ramito y todo) el padrino (que para los americanos no es el padre de la novia, sino alguien de confianza del novio) o el cartelito de Just Married en la parte trasera del coche.
Lo que más me llama la atención de esas bodas es cuando se van los novios en el coche y se despiden de todos, dejando ahí a sus invitados. Aquí en España, los novios se tienen que quedar hasta que se vaya el último borracho. Prefiero nuestras tradiciones, no os parece?

martes, 17 de enero de 2012

Cuando yo decía que nunca me casaría

Cuando yo era joven... que sí, que ahora soy joven también, pero ni tan idealista, ni con tanta energía como solía tener.
En fin, cuando yo era joven y llevaba ya tiempo saliendo con mi novio de entonces, me sentía tan por encima de los convencionalismos que decía que ni me casaría ni tendría hijos. Ambos decíamos que como mucho haríamos una fiesta por nuestro amor. De hecho, en una máquina de estas del metro en las que puedes hacer tus tarjetas de visita, llegamos a imprimirnos una especie de invitación en la que invitábamos a la gente a nuestra celebración, con todo el glamour que entonces nos creíamos tener. Vamos, que invitábamos a la gente a un botellón en el descampado de Las Reparadoras en Majadahonda y nos quedábamos tan anchos.
Por suerte esto nunca llegó a celebrarse.
De todas formas, cuando dijimos que nos íbamos a casar, a mi cuñado le extrañó, no ya que nos casásemos, sino que yo quisiera una ceremonia y celebración más o menos tradicional. Supongo que aun despido ese halo de inconformismo. Pero no os confundáis, porque me gusta un vestido blanco, un ramo, una fiesta por todo lo alto y declarar mi amor en público como a la que más.
Y no hablemos de lo de tener hijos, porque ahora cada vez que veo a un bebé, babeo más que Falete en un bufet libre.

Ponerse hasta el culo en el banquete

No sé vosotros, pero yo en las bodas como y bebo como si no hubiera un mañana.
Esto me ha ocasionado algún que otro problemilla para poder disfrutar bien de la fiesta, ya que, o bien estaba con un empacho del 15 y no me cabía ni una gota de alcohol, ni me apetecía bailar (como me pasó en la boda de mi cuñada) o bien durante el cóctel y antes de sentarme a la mesa ya me he bebido hasta el agua de los floreros.
Confío en que el día de mi boda será diferente. Porque todas las novias dicen que están tan preocupadas de hablar con la gente, y de que todo vaya bien, que apenas prueban bocado.
En cuanto a lo del alcohol... no hay estadísticas fiables sobre el tema, pero yo diría que 8 de cada 10 acaban como una cuba. Según mis estudios, claro, y sabéis que como invitada tengo mucha experiencia. Veremos cómo se me da el papel de novia.

Peinados de novia

Me declaro en guerra contra los moños de vieja en las novias. Algunas parecen mayores, y yo creo que ese día, el vestido ya es suficiente "disfraz" como para añadirle una apariencia de señorona. Si la novia es joven, joven tiene que parecer. Y para qué engañarnos, a algunas no les quedan bien los recogidos.
Mi madre insiste en que a mí me quedan de miedo. Y no es la primera persona que me lo dice. Será por lo mismo que me quedan bien los gorros o las gafas: por mi cara redonda y mi nariz pequeña.
Pero no. No me vereis con un moño, eso ya os lo digo. Ni alto ni bajo.
Sea lo que sea que me haga en el pelo, será luciendo mi larga melena, que mi trabajo me está costando. Y para ello acabo de seguir una de las recomendaciones de Macarena Gea, el champú para caballos. Sí, habéis leído bien. Lo venden en Mercadona, cuesta 8,50 € y está testado con humanos. Tiene biotina, que es una sustancia que favorece el crecimiento del cabello (aunque no se ha demostrado que funcione en calvos, así que lo siento por aquellos que tengan el cartoncillo asomando). También le da más brillo. Por lo visto el otro día hablaron de ello en el informativo de Telecinco (cadena televisiva seria donde las haya).
Así que nada, si me veis el pelo más lustroso, ya sabéis a qué se debe. Y si me lo veis peor, ya sabéis a qué se debe ;-)
Que todavía me acuerdo cuando se me ocurrió cortarme el pelo... ay, madre, qué lagrimones!!! Más de dos años llevo para lucir esta melena!!!

Huevos a las Clarisas... En Asturias

Dicen que si le llevas huevos a las Clarisas (las monjas en conventos de Santa Clara), ellas rezan por ti el día de la boda para que no te llueva.
Por lo visto según diferentes opiniones hay que llevar una docena, y otros expertos dicen que hay que llevar 13 huevos, supongo que por aquello de que te lo tienes que currar más, o porque llevar una docena es fácil, pero y el huevo que va suelto... cómo lo llevas???
El caso es que no me lo creo yo mucho, porque... todas esas bodas que hay cada mes en Asturias y que acaban en remojo, es porque no han llevado el dichoso huevo suelto y sólo se molestaron en llevar 12?
Por si acaso, busco voluntarias para llevar huevos a las monjitas. Pero no a las de mi colegio, que esas se harían una tortilla con los huevos y pasando de rezar por una hereje como yo, que sólo va a misa en las bodas (y no escucho al cura, sólo me gusta ver la entrada de la novia) ;-)

domingo, 15 de enero de 2012

El primer baile

Estoy totalmente en contra de que unos novios jóvenes, que no han bailado un vals en su puñetera vida, lo hagan el día de su boda.
Afortunadamente, cada vez son menos los que lo hacen y se decantan más por un baile lento, con una canción que vaya más con ellos.
En las bodas a las que he ido, se ha bailado de todo: mi tan temido vals, alguna balada de Bon Jovi, una de U2... pero la que más recuerdo y que me pareció preciosa fue aquella boda en la que el novio, que canta estupendamente, se puso delante de un micrófono, con un sombrero y la funda de la guitarra abierta en el suelo a modo de artista callejero, y comenzó a cantar I'm Yours delante de su orgullosa ya mujer. A mitad de canción, dejó la guitarra y bailó algunos pasos con ella, ya con la música de fondo. Quedó precioso y creo que es algo que recordaré siempre.
Si, eso fue precioso, pero... el talento de Mr. Argu y el mío propio se limita a hacer puntuaciones decentes en el Sing Star. Y si hablamos de baile, yo me descoordino fácilmente, pero es que Mr. Argu ni siquiera sabe que tiene caderas. Así que o nos buscamos una profesora de baile (que ya tenemos pensada una) o nos plantamos ahí en medio a bailar una combinación de la Macarena, los Pajaritos y el Ai si eu te pego, por aquello de ser más actual, porque esos deben ser los únicos bailes cuyos pasos conocemos. Y no os creais, que yo en la Macarena me pierdo un poco...
Cacharreando por internet, en youtube encuentras mogollón de vídeos de bailes de novios. De hecho hay muchísimos que bailan con el mismo popurrí musical: comienzan bailando un vals, o Unchained Melody (BSO Ghost), y cuando llevan un ratito bailando acaramelados, de pronto se para la música, como si se hubiera rayado el disco, y empiezan a sonar varios trozos de canciones en plan de coña, como el YMCA, Thriller de Michael Jackson... todo para sorprender a los invitados.
De todos estos vídeos, me gustaron especialmente 2: uno en el que comenzaban a bailar los novios pero al cambiar el ritmo de la música se iban uniendo amigos suyos, que habían preparado la coreografía a la perfección; y el otro vídeo era de la entrada a la iglesia de las damas de honor, el padrino, y los novios. Entraban bailando, y pasándoselo bomba.
Y eso es lo que yo pienso hacer. No me refiero a entrar bailando en el Ayuntamiento para que nos case el concejal de turno, sino pasármelo bomba, y espero que los invitados también.

viernes, 13 de enero de 2012

Realities para novias

De tierras americanas nos llega de todo a nuestra televisión. Y creo que no llegan ni un cuarto de los realities que hacen por allí. Una semana pasé en Chicago, e increiblemente tuve tiempo para engancharme a un reality. Se llamaba The Big Loser, y era de gente obesa, pero no rellenita, no, gente de esa que tiene auténticos problemas para sentarse en un solo asiento del metro o de un avión. Y tienen un tiempo límite para perder peso. Evidentemente, gana el que más peso pierde. Pero ahora el tema que me ocupa es el de las bodas, y en Divinity he podido ver 2 formatos sorprendentes:
  • Seguro que habéis visto anuncios de novias probándose vestidos y con lágrimas en los ojos decir:
Sí, es mi vestido!!!
Sólo aclarar que a mí eso no me pasó. De hecho me generó más dudas aun, porque yo soy bastante llorona, y... no lloré. Ni pizca. De hecho lloré al llegar a casa y pensar que quizá no sentía lo que tenía que sentir, y que si me equivocaba no habría vuelta atrás. Bueno, pues en este programa he visto madres que presionan a sus hijas para que elijan un vestido Más Sexi!!!! Yo la verdad es que aluciné. O amigas que hacen una colecta para pagar la parte que le falta a la novia para poder comprar el vestido de sus sueños. Aparte del trauma que me creó en eso del llorar o no llorar, lo que desde luego aprendí es que hay que ir de menos a más. Es decir, empezar por las tiendas más sencillas, como outlets o similar, y si ahí no encuentras nada, entonces ir a tiendas mejores. Salvo que tu presupuesto no sea tan justo como el mío, claro. El caso es que como te pruebes algo bueno de verdad, serás capaz de pedir una orden de alejamiento contra los outlets.
  • Novias a dieta. Este creo que está todavía en antena. Son novias que a 6 u 8 semanas como mucho de la boda se dan cuenta de que el vestido les hace parecer una morcillita. Blanca, eso sí, pero una morcillita.
Así que una nutricionista y un preparador físico le ponen las pilas. El entrenador la hace correr de acá para allá, subir montañas, sentadillas, etc. Todo enfocado a perder esas chichillas de más que les sobresalen en el pecho, la espalda o las caderas. La nutricionista, por su parte, le hace apuntar durante una semana en un cuadernillo todo aquello que coma. Después de esto va a su casa y tira a la basura todo aquello que considera perjudicial. A más de una le dejan la cocina vacía. La pesan, la miden, y van anotando sus progresos. Y es increíble pero ves el antes y el después y en tan poco tiempo, el vestido les queda completamente diferente. Por favor, pongan un entrenador y un nutricionista en mi vida!!!

Regalitos para invitados

Antes de nada, deciros que no sabéis la ilusión que me hace saber que estáis leyendo lo que con tanto mimo yo escribo. Esos me gusta que me llegan por el Facebook o los comentarios que alguna vez me llegan, son un auténtico subidón y me animan a contaros más cosas. Dicho esto, de verdad os importa el detallito que se suele dar en las bodas a los invitados? Personalmente, prefiero cosas útiles, cosas a las que la gente le pueda sacar partido. Afortunadamente, atrás quedaron los espejitos acompañados de una bolsa de peladillas en colores pastel. Sí, eso se regalaba hace años. Soy muy mayor, no? En serio no os acordáis de eso? En fin, en los últimos 2 años me he hecho mi particular Máster en bodas (cuando cuentas que has tenido 7 bodas en un año siempre hay algún listo que te dice "estás en la edad"), y puedo citar los regalos que nos han dado: pashminas para ellas y licores para ellos, semillas del árbol del amor, un vaso de sidra (grabado con las iniciales de los novios y la fecha del enlace), un kit de manicura y un bolígrafo, un alfiler para la solapa... El regalo más recurrente es la pashmina, tengo de todos los colores. Y por experiencia os digo que lo mejor es que si os gusta el color que os ha tocado, la amarréis bien, porque:
  • Una vez elegí una de un color precioso, la dejé junto a mi bolso, y cuando volví me habían dado el cambiazo y me habían puesto una negra. Afortunadamente, la pashmina es tan suavecita, que la uso muchísimo y el color es lo de menos, y afortunadamente también, mi bolso no les pareció lo suficientemente atractivo.
  • Me tocó una de un color bastante complicado de combinar, era algo así como verde de ese que luce en la oscuridad. Gracias a una buena amiga con alguna que otra copilla de más, esta vez fue ella la que dio el cambiazo...
Bueno, pues después de darle mil vueltas, ya sabemos lo que regalaremos a los invitados, con una pequeña variación, y es que lo daremos junto con la invitación. Pero no voy a adelantar nada más, que estamos en plenos preparativos. Quizá en unos días...

jueves, 12 de enero de 2012

Sobre los fotógrafos

Un profano en este tema, o más bien, un hombre, podría pensar que lo del fotógrafo en una boda es bastante prescindible. Pero si ya en un viaje necesito ver las fotos que hice para recordar muchas cosas, por muy inolvidable que vaya a ser el día de nuestra boda, también habrá detalles que se me olviden, y para eso está el fotógrafo. En mi opinión esa es la misión que voy a encomendarle. Que fotografíe momentos. No quiero las típicas fotos de familia, posando y que no me recuerden a nada en especial. Quiero que me "pille" hablando o riendo con mis amigos, abrazando a mis padres, en una mirada cómplice a mi ya marido... Nada de organizar una cola con los invitados y los novios posando quince mil veces. Las únicas fotos posadas que quiero son las de nosotros 2 solos después de la ceremonia, y aun así, quiero que sean todo lo naturales posible. Y esto no es sencillo. Al menos es lo que he pensado mientras buscábamos fotógrafo para nuestro día. Muchos caen en el posado fácil, en colocar a los grupos bien ordenaditos, los altos atrás, los bajitos delante, y los que no quepan a los lados, que se agachen en el centro. Afortunadamente, después de mucho buscar, encontramos alguien que hace exactamente eso que estamos buscando. De hecho hemos encontrado varias empresas, y los hay muy buenos, pero no baratos... Sólo por hacer el álbum te clavan cerca de 300 euros por lo menos. No estoy dispuesta. Pero se hizo la luz, y gracias a una de las múltiples webs que existen que promocionan diferentes proveedores necesarios para cualquier celebración, en este caso www.bodasturias.com, pues dimos con lo que buscábamos. Ahora ya sólo falta que nos saquen guapos... Pero cómo un amigo siempre dice, será fácil porque:
lo hemos vuelto a conseguir, somos los más guapos de todos

Elegir el destino de la Luna de Miel

Es curioso que entre mis más cercanos amigos, cuando anunciamos que nos casábamos, la pregunta más repetida era:
y sabéis a dónde iréis de luna de miel?
Supongo que esto es porque soy agente de viajes, y pensarían que me iba a sacar un megaviaje de la manga. Pues empecé a mirar opciones prácticamente al día siguiente de la proposición. Os contaré las opciones por las que fuimos pasando y las razones por las que acabamos descartándolas:
  • Costa Este de Estados Unidos. Me planteé el vuelo directo con Iberia a Los Ángeles, y a partir de ahí, alquiler de coche y a hacer kilómetros. En los planes estaba visitar Los Ángeles, San Francisco, Las Vegas, y todo lo que estuviera a nuestro paso, incluyendo parques naturales, que con un Ingeniero de Montes de los que no llevan camisa, pues no podían faltar.
Finalmente lo descartamos por 2 razones: Yo no conduzco, y aquí el Ingeniero tendría que chuparse kilómetros y kilómetros el solito. Y por otro lado, parece una paliza de viaje de allá para acá, y yo siempre me he planteado la luna de miel como un viaje para no hacer ni el huevo, o por lo menos que haya una parte cultural, y luego una de relax a tope.
  • Maldivas. Parece un paraíso alucinante, pero demasiado relax. Allí no hay nada que hacer, si vas a un hotel que de verdad merezca la pena es de esas cabañitas sobre el agua, en la isla en la que estás sólo está el hotel, y quizá dé cierta sensación de claustrofobia porque son islas pequeñas, que te puedes recorrer fácilmente andando. Además, rara vez se hace el viaje sólo a Maldivas. Suele ir acompañado de Sri Lanka o India. Y esos son sitios que me apetece conocer, sí, pero en otra ocasión. No nos engañemos, se nos iba de presupuesto.
  • Bali. Encontré unas estupendas tarifas de agente tanto en vuelos como en alojamiento (no llegué a comprobar que en las fechas que nos interesaban estuvieran disponibles esas tarifas), pero nos echaban para atrás tantísimas horas de vuelo. Cuando hemos cruzado el charco ya nos parecieron suficientes las 10 horas de vuelo a Cancún. Y luego encima con jet lag...
Y finalmente llegamos a la opción ganadora. Llegamos a la conclusión común de que nos apetecía de nuevo ir a playas paradisiacas, pero a la vez asequibles para nuestros pequeñitos bolsillos. Nosotros conocemos ya Jamaica, Cuba y Riviera Maya. Así que nos faltaba Punta Cana. Pero aun así, 7 días de luna de miel nos parecía poco. Pero 7 días en Punta Cana demasiado. Así que decidimos complementarlo con algo cultural y más o menos próximo: Nueva York!!! Cierto es que yo ya he estado, pero las 2 veces que he ido han sido sin Mr. Argu, y todo el tiempo durante esos viajes pensaba en él. En lo muchísimo que le gustarían las cosas que yo estaba viendo. Así que tarde o temprano tenía que volver allí con él de la mano. Al contárselo a algunos amigos hemos tenido la sensación de que no les parecía suficientemente especial. Pero os diré una cosa: es nuestra luna de miel, nuestro primer viaje de casados. Nosotros disfrutamos de los viajes, sean donde sean, porque no importa tanto el sitio como la actitud con la que vayas. Y los billetes ya están emitidos y las reservas de hotel hechas, así que...

Ponerse en forma para el gran día... o para la luna de miel

En esas estoy, concienciándome de que no puedo engordar. Que sí, que todas las novias adelgazan... pero es que a mi cuando estoy nerviosa, me calma la comida. Y encima la semana antes de la boda la pasaré en Asturias, y todo el mundo sabe cómo se come allí. Que no me veo yo negándome a unas buenas fabes en el Repelao y diciéndole a Loli,
No, a mí ponme una ensaladita...
El vestido ya está prácticamente hecho para mí, apenas ha habido que cambiarle nada. Si adelgazase tiene solución, pero ay! si engordase... si engordase no hay más tela que sacar. Pero si os soy sincera, me preocupa más el tema de las fotos de la luna de miel. Estoy preparando una cosita para la boda con fotos y claro, veo fotos en bikini y me llevan los demonios, en especial viendo nuestro viaje a Jamaica. Vaya lorzas! Así que ya he empezado con mi operación Luna de Miel como una sílfide. Hace algunos meses me compré una elíptica en el Decathlon. Fue todo un chollete, unos 70 euros, la tengo en el salón para que no se me olvide que la tengo, y me sirve de perchero, para coger polvo... Y alguna vez, de vez en cuando, me subo para que no se estropee por la falta de uso... En fin, mi propósito es subirme algo más que de vez en cuando. Al menos 3 veces por semana. De momento sólo llevo una. Pero no perdáis la esperanza. También, entre mi mono por ir de compras (que me lo he prohibido a mí misma para que todo aquello que consiga ahorrar pueda ser destinado a la boda) y mi reciente obsesión por salir decente en las fotos, pasé por mi última tentación, la tienda TIGER, de la que todavía no he sido capaz de salir sin comprar algo. Y allí, en la entrada, de color rosa, me estaban llamando: unas pequeñas mancuernas de 1,5 kg cada una. Estupendas de precio. Fue como una señal, justo el día antes había ido a probarme el vestido y pensé que lo mejor que podía hacer para que el vestido luciera más era tonificar brazos y quitarse esas feas chichillas que se acumulan sobre el pecho. Al llegar a casa, orgullosa, y cansada porque me pesaban... las acurruqué junto a la elíptica. Todavía no las he vuelto ni a mirar. Pero sin duda hoy es el día. Y por otro lado está el tema dieta. Yo no he estado a dieta en toda mi vida. Y llegados a este punto no sé si eso es bueno o malo. Pretendo comer sano, equilibrado, variado, eliminar todo aquello que dicen que va directo a los michelines... Pero esto no es fácil, teniendo en cuenta que Mr. Argu es un jodido yonki de las patatas fritas. Y yo también, por qué negarlo. Todo sea por una foto en plan sirena en las playas de Punta Cana...

miércoles, 11 de enero de 2012

Hablando de flores

No esperéis mucha decoración floral en mi boda. Además de la condición de Low Cost, es que no puedo evitar pensar en lo efímeros que son esos detalles. Quedará precioso, sí, pero... son flores de un día. Y bastante tengo yo con pensar que el vestido no me lo volveré a poner nunca más... O puede que sí. Cuando fui a probar vestidos, una de mis amigas me dijo que conocía a un grupo de chicas que todos los años hacían una reunión en la que se volvían a poner sus vestidos de bodas, da igual cómo les quedasen, si no cerraba la cremallera, o si tenían el bajo destrozado tras la juerga... esperaré a que mis amigas vayan casándose, a ver si les parece una idea tan chula como a mí.
Volviendo al tema floral, además de la complicación que supone que yo vivo en Madrid y la boda es en Asturias, creo que el sitio que hemos elegido es tan bonito por sí solo que no necesita muchos más adornos. Y los centros de flores nos los pone el propio restaurante. Lo que no sé es cómo serán... Nota mental: enviar un e-mail al restaurante pidiendo que me diga cómo son los centros y si tiene alguna foto. Por otro lado está el ramo de flores. En mis travesías blogueras he encontrado todo tipo de ramos: de flores naturales, de botones antiguos, de papel, de fieltro, de chupachups, de mariposas ... En fin, que si no quiero llevar flores naturales no pasa nada, no? Siempre pensé que llevaría un ramo de un color vivo a juego con los zapatos, pero los zapatos ya están comprados y son más blancos que Mr. Argu un día de invierno. Bueno, blanco roto, o marfil, o uno de esos innumerables matices de blanco que hay. Así que estoy estudiando las múltiples opciones que el mundo bloguero me ofrece, aunque también os digo que habrá que hacer una escapadita allá por marzo o abril y tratar con las floristerias de la zona, siempre teniendo en cuenta que si son flores de temporada, el ramo es más baratito. Y qué mejor flor en Asturias que una hortensia... Ahí lo dejo

De blog en blog y tiro porque me toca

Antes incluso de que Mr. Argu me pidiera matrimonio (qué serio suena así escrito), vamos, antes de que me enseñara una cajita y yo me pusiera a llorar antes de abrirla, hablando con una amiga que también planeaba su boda para el 2.012, pero ya no :( ella me recomendó un par de blogs chulos en los que podía pillar ideas. Dicho y hecho. Éstos eran concretamente Y algo azul y el de Macarena Gea
  • Y algo azul era un blog escrito por una asturiana, y la descripción del blog era
para novias poco convencionales
Así que pensé que me venía al pelo, porque yo en principio no me consideraba una novia "al uso". Vi cosas interesantes, y otras que me parecieron un tanto estravagantes. Ahora el blog ha cambiado y se llama Love Notes de Vintage & Chic. Supongo que porque se dio cuenta de que se pirraba por los detalles románticos y vintage. Ahora todo es vintage. Antes decíamos que eran del año de la polca, o similares. Fuera el año que fuera ese.
  • Macarena Gea es una joven arquitecta de Valencia, de personalidad inquieta y con muchas cosas que contar. Su blog no es estrictamente de bodas. De hecho, tiene tan solo un día a la semana dedicado a este tema, su White Friday. Pero siempre aporta ideas interesantes. Habla principalmente de moda y decoración y es bastante recomendable.
Y a partir de ahí me aficioné, vi qué blogs recomendaban ellas, y acabé un poco borracha de tanta foto bonita, decoraciones de cuento, vestidos increíbles, novios con pajarita (no es que yo quiera uno, Dios me libre)... En fin, que hay cantidad de gente que tiene la habilidad de escribir, de comunicar y encima son súper apañadas con un ordenador. Qué envidia, oye!

Estreno blog. Alguien quiere pedir un deseo?

Ayer hice 3 meses en mi puesto de trabajo actual. Y dado que no he estado muy ocupada, no sé cómo no se me ocurrió antes empezar a escribir sobre mis preparativos. Gracias a la página web que estamos (estoy) elaborando para la boda, gracias a la app de iPhone iBoda, gracias a la app de iPhone de Rosa Clará, gracias a la app... en fin, no continúo porque ya os haréis a la idea de las múltiples fuentes de las que he bebido en estos meses, hoy sé que faltan exactamente 184 días para el día señalado en letras grandes en mi calendario. Así que he decidido compartir mis inquietudes, mis hallazgos a través de los muchísimos blogs dedicados a bodas que he conocido en este tiempo y puede que me sirva de terapia.
Para comenzar os diré que no tengo ni idea de cómo se prepararía una boda sin tener iPhone. No es por hacer publicidad al "Sr. Apple", que en paz descanse, pero este señor me hace la vida más fácil. Bendito Google Maps que me salva por las calles de Madrid
En tu iPhone no sólo puedes guardarte notas de voz, notas escritas, esconder fotos en recónditos lugares que el futuro marido no conozca, etc. Sino que además hay varias apps (algunas de ellas gratuitas) que te ayudan en la organización del gran evento.
Por poner varios ejemplos:
  • Rosa Clará. Al configurarlo introducimos la fecha del gran día, y automáticamente, al abrirla aparecerá una cuenta atrás indicando días, horas y minutos.Un tanto estresante eso de horas y minutos.
Además incluye un listado de tareas (que indica fechas aproximadas en las que tenemos que tener preparadas esas tareas, todas ellas bastante coherentes), un listado de posibles gastos personalizable para hacerse a la idea del presupuesto que tienes, un apartado de invitados, un listado de proveedores (en el que aparece por defecto Rosa Clará... uhmmmm, repito que mi boda es low cost!), y finalmente lo que más gracia me hace: un listado de tareas para el propio "día B", en el que se indica incluso cuándo debe aparecer el pastel de bodas! En fin... Por supuesto también puedes ver preciosas fotos de sus modelos de temporada, listado de tiendas, etc.
  • iBoda. Aquí no hay cuenta atrás estresante. Puedes introducir los gastos que preves tener, listado de invitados, organización de mesas, y listado de tareas.
No sé cuál de las 2 aplicaciones prefiero, haría una mezcla de ambas, la verdad. Y conocí también la app de Pronovias. La borré el día después de conocer su tienda. No me gustó el trato impersonal que me dieron, que me hicieran esperar una hora, que sólo hubiera cava para las que decían que habían encontrado SU vestido, que eliges los vestidos que te vas a probar en un catálogo y no en persona... Además yo ya tenía mi cabecita puesta en el modeli que había encontrado ese mismo día por la mañana. Tampoco ayudó a que me decidiera por un Pronovias que apenas comí, que eran más caros de lo que esperaba, que mis amigas me hicieron ponerme un velo pese a que YO NO QUERÍA, que la novia de al lado se iba probando los mismos vestidos que yo... yo pensaba que a ella le quedaban mejor, seguro que ella pensaba lo mismo de mí Afortunadamente ya tengo mi vestidito elegido, y cada día que me lo pruebo estoy más convencida de lo mucho que acerté. Gracias amigas por acompañarme aquellos días. Nunca lo olvidaré.